Contexto
El brief imagina una persona que quiere estudiar fuera de su entorno habitual, pero todavía no decidió destino ni modalidad. Puede conocer el país que le interesa o partir de una experiencia, como un curso intensivo. Esas dos entradas se toman como hipótesis para organizar el buscador, no como comportamientos investigados.
La decisión depende de información que va más allá de una imagen atractiva: duración, requisitos, modalidad y condiciones del programa. Se supone que algunas personas necesitarán consultar antes de elegir. La propuesta no promete plazas, becas ni admisiones; busca ordenar la información necesaria para formular una pregunta concreta.
El desafío
El problema central es relacionar preferencias de viaje y objetivos educativos sin mezclar conceptos. Un destino puede contener programas muy distintos, y un mismo tipo de experiencia puede existir en varios lugares. Si los requisitos aparecen tarde, la persona podría dedicar tiempo a una opción que no responde a su situación.
Alcance de la propuesta
Se prevén entradas por destino y experiencia, resultados filtrados, ficha del programa y consulta. También se contempla un resumen de criterios activos y estados sin resultados. La propuesta no incluye inscripción, emisión de certificados ni gestión de documentación; esos recorridos requerirían reglas académicas y operativas que este brief no define.
Decisiones de diseño
Dos criterios combinables
En el buscador se podrían combinar destino y tipo de experiencia sin elegir entre dos catálogos separados. Resultados mostraría ambos criterios junto con duración y modalidad. La finalidad es permitir ajustar una preferencia sin perder la otra y entender por qué una opción forma parte de la búsqueda.
Requisitos antes de consultar
La ficha del programa reuniría requisitos de participación, documentación prevista y condiciones en un bloque reconocible. Se distinguiría lo necesario para participar de la información todavía por confirmar. Esto ayudaría a evaluar la opción sin interpretar una descripción general como garantía de admisión o disponibilidad.
Mantener el programa elegido
El formulario de consulta incluiría una referencia visible al programa y al destino. La persona podría revisar esa selección antes de enviar su pregunta. La pantalla de consulta conservaría ese contexto para evitar un mensaje genérico que luego obligue a explicar nuevamente qué experiencia le interesó.

La solución
La persona inicia por un destino o una experiencia, combina filtros y revisa programas compatibles. Abre una ficha para entender duración, modalidad y requisitos. Si necesita aclarar una condición, pasa a una consulta con el programa incluido. Puede regresar a los resultados para explorar otra opción sin borrar los criterios que había elegido.


Adaptación móvil
En móvil, las entradas al buscador compartirían un formulario corto y los filtros se agruparían fuera del listado. Las fichas priorizarían condiciones y requisitos antes del contenido complementario. La consulta mostraría un resumen compacto del programa, evitando que la referencia quede escondida en un campo que no se puede revisar.

Qué resuelve la propuesta
La propuesta vincula intención educativa, destino y consulta sin presentar una elección como inscripción. Habría que validar los términos de las categorías, la comprensión de requisitos y los datos útiles antes de preguntar. También sería necesario establecer quién mantiene los programas y cómo comunicar cambios de condiciones o información incompleta.
