Contexto
El brief plantea una empresa tecnológica cuya oferta puede resultar difícil de interpretar para quien no maneja su vocabulario. Se supone que una persona llega con un problema de operación, información o integración, y necesita entender si un servicio tiene relación con su situación antes de iniciar una conversación.
El sitio previsto reúne servicios, casos y artículos, pero esas piezas no deberían funcionar como colecciones desconectadas. Los casos serían material propio identificado según su naturaleza; los artículos explicarían temas sin sustituir una evaluación particular. No se asume una cartera de clientes, implementaciones realizadas ni resultados para respaldar el relato.
El desafío
El problema central es explicar una oferta técnica sin convertirla en una enumeración de herramientas. También hay que evitar que cada página termine en un contacto genérico y pierda el tema que motivó la visita. El diseño debe permitir profundizar según la necesidad sin obligar a leer toda la web ni prometer una solución anticipada.
Alcance de la propuesta
Se prevén home, páginas de servicios, casos, índice de artículos, internas y consulta. El recorrido conectaría un problema con una explicación y material relacionado. No se incluyen diagnósticos automáticos, propuestas comerciales ni un sistema de soporte: la web ofrecería orientación inicial y una forma de aportar contexto para una conversación posterior.
Decisiones de diseño
Servicios desde el problema
Cada página de servicio comenzaría con una situación concreta, su alcance y las condiciones necesarias para evaluarla. Las herramientas serían información secundaria cuando ayuden a entender la propuesta. La finalidad es que una persona reconozca si el tema le corresponde sin interpretar un nombre técnico como una promesa de solución inmediata.
Contenido conectado
Las páginas de servicio enlazarían casos y artículos relacionados por tema, explicando por qué conviene leerlos. Una interna de artículo podría devolver a la explicación del servicio. Se propone construir una secuencia de lectura útil, en lugar de repetir enlaces al azar o mostrar contenido solo porque pertenece a la misma colección.
Una consulta con tema
El formulario incorporaría el servicio o contenido desde el que se inicia, con una referencia que la persona pueda revisar. También permitiría describir el problema con sus propias palabras. Esto conservaría el origen de la consulta sin obligar a elegir una tecnología ni presentar la selección como un alcance ya acordado.

La solución
La persona reconoce su problema en una página de servicio, revisa qué contempla la propuesta y abre un artículo para aclarar un concepto. Luego puede consultar un caso relacionado para entender una decisión. Si inicia contacto, encuentra el tema de origen y agrega su situación. También puede volver al servicio sin perder la relación entre esos contenidos.


Adaptación móvil
En móvil, cada página priorizaría problema, alcance y siguiente paso antes de bloques complementarios. El contenido relacionado aparecería después de la explicación principal, no entre párrafos. La consulta usaría un resumen visible del tema y campos breves; menú y enlaces mantendrían nombres directos para evitar una navegación basada en información escondida.

Qué resuelve la propuesta
La propuesta convierte la oferta en recorridos que parten de una necesidad y terminan en una consulta contextualizada. Habría que validar si los problemas descritos son reconocibles y si los enlaces aportan información útil. El contenido técnico debería revisarse con responsables del servicio antes de publicar, sin atribuir resultados a casos que no cuentan con evidencia.
